En un callejón oscuro se ve una casa en ruinas, con dos ventanas sucias en el primer piso, y en una mirada perdida se ve la imagen de una niña, o quizás un simple objeto en el interior de la casa.
Una noche, de madrugada, caminando en una calle iluminada por farolas te das cuenta de que los automóviles y todo objeto presente tiene sombra, pero tú no.
Andando por el pasillo de un hospital, a altas horas de la noche, oyes unos pasos, cuando te giras ves a un simple niño con un gotero, siguiendo tu ruta, por el pasillo que se cruza ves pasar al mismo niño y cuando te giras él no está.